EL ESCAPULARIO DE LA VIRGEN DEL CARMEN.

Es escapulario de la Virgen del Carmen (o escapulario marrón) es un sacramental, es decir “un signo sagrado según el modelo de los sacramentos, por medio del cual  se significan efectos, sobre todo espirituales, que se obtienen por la intercesión de la Iglesia.
Es signo externo de devoción mariana.
Al vestir –o llevar- el escapulario o hábito,  es importante que durante toda la vida se tenga presente su significado, debiendo procurar tener siempre presente a la Santísima Virgen y tratar de imitar sus virtudes,  su vida y su obrar que se resume en las palabras: “He aquí la esclava del Señor, hágase en Mí según tu palabra”.
En 1251, siendo el Padre Simón Stock el Superior General de la Orden Carmelita,  esta Orden religiosa pasaba por momentos muy difíciles por la falta de vocaciones para ordenar sacerdotes Carmelitas. En profunda y continua oración, Simón imploraba la ayuda de María Santísima, para que se solucionaran esas dificultades. Fue en respuesta a esta oración, que la Virgen del Carmen se apareció a Simón Stock rodeada de ángeles, con el escapulario de la Orden en las manos y se lo entregó, con tales privilegios, que se superó la crisis de la Orden y la devoción de la Virgen del Carmen tomó fuerza en todo el mundo.
Estos privilegios o gracias que confiere el escapulario son:
La salvación eterna.
Y el privilegio sabatino, por el cual la Virgen se compromete a sacar del Purgatorio el alma lo antes posible, especialmente el sábado inmediato a la muerte.
Dos grandes promesas de María a sus hijos de la tierra.
No podemos dejar a un lado, estas oportunidades que la bondad de nuestra Madre nos ofrece.
Sí debemos tener en cuenta, que el vestir el escapulario nos compromete a  apreciar su profundo y rico significado como pertenencia a la Orden del Carmen, obligándonos a vivir su rica espiritualidad. El escapulario es un Memorial de todas las virtudes de María.
Es importante saber que la Orden Carmelita tiene distintos niveles: el de los religiosos y religiosas, la Orden Tercera que es formada por seglares, la Cofradía del Carmen y los fieles que llevan impuesto el santo escapulario.
Cada uno de estos niveles tiene un compromiso distinto que cumplir. Y a todos alcanzan los privilegios de igual manera.
Los fieles que llevan el escapulario, todos nosotros si lo tenemos impuesto, viven la devoción mariana siguiendo el ejemplo de la vida de María y deben rezar tres Avemarías todos los días.
Todos los escapularios pueden sustituirse por la medalla-escapulario. Esta medalla debe tener la imagen de Jesús con su Corazón, en un lado y en el otro, la imagen de la Virgen María.
El escapulario debe ser impuesto por un sacerdote.
Cualquier sacerdote puede bendecir e imponer el escapulario del Carmen a los fieles en general. Si se sustituyese por la medalla-escapulario, no hay necesidad de hacer nada nuevo porque dicha imposición se hace una vez y la medalla es igual al escapulario ya impuesto.
Veamos ahora las indulgencias plenarias y parciales para los que visten el escapulario.
Indulgencias plenarias: el día que se impone –o se viste- el escapulario; y el día que se inscribe en la Orden Tercera o en la Cofradía.
Indulgencias parciales:
El día de la Fiesta de la Virgen del Carmen (16 de Julio)
En la fiesta de San Simón Stock (16 de Mayo)
De San Elías Profeta (20 de Julio)
En la fiesta de Santa Teresa de Jesús (15 de Octubre)
En el día de Santa Teresita del Niño Jesús (1º de Octubre)
De San Juan de la Cruz (14 de Diciembre)
Y el día de fiesta de todos los Santos Carmelitas (14 de Noviembre)
Con todos estos privilegios, gracias y beneficios que nos proporciona ¿podemos no vestir el escapulario del Carmen?