LAS QUEJAS DE JESUS.

Jesús murió en la Cruz por cada uno de los hombres, sin una sola queja.
¿Qué le pide Jesús a los hombres?
¿Cuáles son las quejas que pueden aflorar en  su Corazón?
Escucha con atención estos lamentos del Señor Jesús.

Yo soy el camino y no andas por él.
Yo soy la verdad y no me crees.
Yo soy la vida y no me disfrutas.
Soy tu Redentor y se te olvida.
Soy tu Salvador y me rechazas.
Soy tu guía y no me sigues.
Soy justo y desconfías.
Soy amor y me persigues.
Soy la luz y no resplandezco ante tus ojos.

Me dices “Maestro” y no aprendes.
Me dices “Pastor” y no formas parte de mi rebaño.
Me dices “Señor” y no me obedeces.
Me dices “Rey” y te burlas de Mí.
Me llamas “Eterno” y no me esperas.
Me llamas “Bueno” y no me estimas.
Me llamas “Santo” y no me imitas.
Me llamas “Amigo” y me traicionas.

Te dí memoria y te olvidas que existo.
Te dí inteligencia y no me entiendes.
Te perdono y más me ofendes.
Te espero y nunca llegas.
Te ayudo y me criticas.
Te cuido y no me agradeces.
Te busco y tú te escondes.
Te hablo y no me escuchas.
Te hice fuerte y te doblegas.
Te hice poderoso y te esclavizas.
Te hice sabio y me ignoras.
Te hice importante y me desprecias.
Te hice sano y te envileces.
Te hice mi hijo y no me honras.
Soy tu Dios y no me aceptas.

Tuya en mi gloria si la quieres.
He venido para dártele en abundancia.
Dime, hijo mío, ¿qué más quieres que haga por ti?