LAS VIRTUDES Y LOS MISTERIOS DEL ROSARIO

Hoy proponemos a ustedes reflexionar sobre la relación que hay entre los Misterios del Santo Rosario y las virtudes cristianas, así como distintas actitudes frente a la vida de bautizados, que debemos poner en práctica a la luz de la fe, de la esperanza y de la caridad.
Lo haremos considerando los cuatro diferentes grupos de Misterios y a cada uno de ellos en particular.
Somos devotos de María Santísima.
Somos devotos del Santo Rosario.
Queremos vivir nuestra fe bautismal.

Misterios Gozosos.
1º-La Anunciación a Nuestra Señora: se relaciona con la virtud de la Humildad.
2º-La Visitación a Santa Isabel: Virtud de la caridad.
3º-El Nacimiento de Nuestro Señor: Desapego a lo material.
4º-La Presentación del Niño: Ofrecimiento de nuestro ser al Padre.
5º-Jesús perdido en el Templo: El celo apostólico.

Misterios Luminosos.
1º-El Bautismo de Jesús: La gracia de Dios.
2º-Las bodas de Caná: Invitación a la confianza.
3º-La Proclamación del Reino de Dios: Conversión y arrepentimiento.
4º-Transfiguración del Señor: Visión de la gloria.
5º-Institución de la Eucaristía. Llamado de Amor.

Misterios Dolorosos.
1º-La Oración en el Huerto: Opción al sacrificio.
2º-La Flagelación del Señor: Dominio corporal.
3º-la Coronación de espinas: Rectitud mental.
4º-Jesús cargado con la Cruz: La Paciencia.
5º-La Muerte de Nuestro Señor: Aceptación de la Voluntad Divina.

Misterios Gloriosos.
1º-La Resurrección de Jesús: Virtud de la fe
2º-La Ascensión del Señor: Virtud de la esperanza.
3º-El envío del Espíritu Santo: El Amor Divino.
4º-El Tránsito de María Santísima: La Buena Muerte.
5º-la Coronación de Nuestra Señora: La intercesión de Nuestra Madre.

Estas relaciones Misterio-Virtud nos proporcionan temas de meditación: meditación del Misterio cuando rezamos el Santo Rosario; meditación de vida interior y también de vida en todos sus aspectos que no son los íntimos o reservados, sino que construyen nuestra historia personal, nuestro modo de relacionarnos con otros, para quienes debemos ser ejemplos vivos de vida cristiana, verdaderos testigos del Maestro.
Cada una de estas relaciones nos propone una disciplina diferente de la conducta para afrontar distintas circunstancias propias de la vida cotidiana.

Demos pues, un paso adelante en nuestro camino de perfeccionamiento, de adelantar en santidad.