SI  CRISTO  VIVE  EN TI…

Querido oyente: hoy destacaremos en unas simples reflexiones, la importancia de vivir en la presencia de Cristo, con Cristo, en Cristo y Cristo en nosotros.

Imagínate  tu alma, tu corazón y tu mente colmados de la presencia íntima de Cristo Jesús.

Nada menos que Jesús, el Maestro, el Hijo de Dios; el que comía con publicanos y recaudadores de impuestos; el que hablaba con samaritanas; el no huía de los leprosos, ni de los endemoniados, sino que los curaba.

El que amaba sin ser correspondido, el que bendecía a los que lo maldecían, el que daba su vida por sus amigos (cada uno de nosotros incluidos también); el que lavaba los pies, seguramente no muy limpios; el que ponía la otra mejilla; el que aborrecía el pecado; el que pasaba horas orando al Padre......

Y así podríamos seguir  indefinidamente...

Imagínate cómo sería tu vida si Él, Dios, segunda Persona de la Trinidad Santísima, viviera dentro de ti, en ti, alumbrando tu camino, guiando tus pasos y tus actos, tomando decisiones contigo, apoyando tu debilidad, curando tus heridas.....

¿Cómo te verían entonces quienes están a tu lado?

Porque seguramente se producirían grandes cambios en tu vida....

¿Cómo te verían quienes te atienden en los comercios que frecuentas?

¿Qué pensarían en tu propia familia?

¿Qué cosas verían tus ojos desde ese día en adelante? ¿Qué escucharían tus oídos?

¿Cuánta misericordia irradiaría tu vida?

¿Cuántas veces le sonreirías a la gente?

Agradecerías hasta el vaso de agua que tomas...

No pensarías mal de nadie, simplemente porque te cae mal.....

Harías favores, sin esperar nada a cambio.....

Y también así podríamos seguir indefinidamente.


Definitivamente, esto no se lograría de la noche a la mañana. Las costumbres de Jesús y sus prioridades, estarían a kilómetros de distancia de las tuyas y de las mías también, pero poco a poco, se empezaría a notar el Jesús que llevamos dentro.

Dios lo planeó así para que fuera una realidad. Dios vive en nosotros y nosotros somos su Templo, si estamos en su Gracia.

Tanto como todo eso, Dios nos ama!

En consecuencia, tendremos que tomar conciencia de esta presencia de Jesús en nosotros y viviendo con Él, viviríamos felices y en paz; seguros, porque tanto nos ama y contamos con su protección en cada momento del día y en todo lugar... hoy, mañana y siempre.