ORACION DEL DISCIPULO

Señor Jesucristo, Camino, Verdad y Vida, rostro humano de Dios y rostro divino del hombre, enciende en nuestros corazones al amor al Padre que está en el Cielo y la alegría de ser cristianos.
Ven a nuestro encuentro y guía nuestros pasos para seguirte y amarte en comunión de tu Iglesia, celebrando y viviendo el don de la Eucaristía, llevando nuestra cruz y urgidos por tu envío.
Danos siempre el fuego de tu Santo Espíritu, que ilumine nuestras mentes y despierte entre nosotros el deseo de contemplarte, el amor a los hermanos, sobre todo a los afligidos, y el ardor por anunciarte en este nuevo siglo.
Discípulos y misioneros tuyos, queremos remar mar adentro, para que nuestros pueblos tengan en Ti vida abundante, y con solidaridad construyan la fraternidad y la paz.
Señor Jesús, ven y envíanos.
María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.
Amén