VIVIR
San Agustín

Yo te invoco,
Dios de verdad, de Quien huir es perderse.
A Quien regresar, es resucitar.
En Quien habitar, es vivir.
Dios a Quien ninguno pierde, si no se engaña a sí mismo.
A Quien ninguno busca, si la gracia no lo guía.
A Quien ninguno encuentra, si no es puro.
Dios, a Quien abandonar es como morir.
A Quien esperar, es como amar.
A Quien intuir, es como poseer.
Dios, a Quien nos empuja la fe,
A Quien nos conduce la esperanza,
A Quien nos une la caridad.
Amén.