ORACION

Señor Dios mío, por intercesión de María, Madre de tu Hijo Jesús, y nuestra desde la segunda Palabra en la Cruz, te pedimos nos ayudes con las gracias y dones que Tú creas convenientes y necesarios para atravesar los momentos de angustias y sufrimientos, que son inevitables en la vida.
Alivia y acorta el período de la prueba según tu sabiduría infinita y el bien de las almas.
Haz que tu presencia en nuestras vidas sea la mejor recompensa, su alegría mayor y única. Que saber que tú nos amas sea nuestro consuelo mayor y nuestra esperanza inconmovible.
Tú no fallas nunca a aquellos que te buscan y te aman, porque son tus hijos a quienes conoces, uno a uno, por su nombre: con sus defectos y miserias, con sus errores y bondades.
Quédate con nosotros Señor, todos los días de nuestra existencia y, especialmente, en los momentos más difíciles que tengamos que atravesar. Concédenos la luz del Espíritu Santo que nos permita saber cómo actuar en cada circunstancia, así no equivocaremos nuestros pasos en este peregrinar terreno.
De este modo podremos andar por los caminos de la santificación y salvación eterna que nos sido alcanzada desde la Cruz.
Amén.