AYUDANDO A JESÚS.

Cristo nuestro Señor, permite que te ayude a llevar tu Cruz:
Que te ayude, con el dolor físico de mi enfermedad.
Que te ayude, con el dolor del alma en mi aflicción.
Que te ayude, con la  melancolía de mi soledad.
Ayudarte con la frustración de mis ilusiones,
con el fracaso de mis proyectos de vida.
Ayudarte con el desaliento de la incomprensión,
ayudarte con la pena que me produce verte olvidado,
saberte ignorado por tantos de los queridos por Ti.
Permite que te ayude en la contemplación:
de tu silencio al entregarte,
cuando implorabas al Padre el perdón para quienes te crucificaban,
cuando morías para redimirnos.
Quiero ayudarte cuando, en mirada rápida sobre este mundo, veo horror y violencia, odio y venganza; veo la ignominia de los hombres, la destrucción de la familia, las leyes que autorizan la muerte de un inocente.
Ayudarte en silencio cuando en mi corazón brota una plegaria,
que plena de amor, te dice: gracias, Señor